CONSERVACIÓN PREVENTIVA PARA DOCUMENTOS EN PAPEL
Por su carácter constitutivo y al estar frecuentemente expuestos a factores y
mecanismos de alteración, los documentos en soporte de papel sufren constantes
cambios en su composición física y funcional, lo cual pone en peligro la información
consignada en ellos. En la ciudad de Bogotá D.C., por la tendencia de su clima, este
riesgo es mucho mayor, ya que las condiciones ambientales propician la aparición más
frecuente de agentes adversos a la estructura molecular del papel mismo.
Un documento puede catalogarse que está en buen estado de conservación cuando
mantiene tanto su aspecto corpóreo (físico), así como su capacidad para transmitir la
información que contiene (intelectual), o sea su funcionalidad. Si un documento
conserva su integridad física, pero ha perdido o se ve amenazada su capacidad para
transmitir información, no podrá considerarse que esté en buen estado. Lo mismo si se
da lo contrario; es decir, que su composición física sea frágil pese a que su contenido
original puede ser fácilmente transmitido.
Lo anterior significa, que la lucha la debemos dirigir en dos frentes: la permanencia, que
tiene que ver con la naturaleza física del documento (su estructura natural) y la
durabilidad, que se refiere a la capacidad que tiene para transmitir la información que
consigna.
Cualquier esfuerzo que se emprenda en la UPRA para darle a los documentos una vida
perdurable, tiene que tener en cuenta dos factores: prevención y restauración, a eso
hace referencia la conservación. Todas las políticas institucionales encaminadas a
anticipar daños en los documentos, y corregir mediante la intervención manual o
mecánica, cualquier daño que se presente en ellos.
Es así, como, la conservación preventiva consiste en una serie de medidas tendientes a
evitar el deterioro de los materiales, o bien a detener los procesos de daño ya existentes.
Los aspectos preventivos de la conservación se refieren básicamente al entorno físico,
es decir, al medio en el que se encuentran los documentos almacenados en estos
momentos dentro de la UPRA.
En resumen, la conservación preventiva es una forma de anticiparse al daño, anulando
y controlando las causas de deterioro de la documentación producida en la UPRA.

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